CADA CABEZA ES UN UNIVERSO
Desde que Adán y Eva existen en la tierra o apoyando teorías científicas, desde que existen animales cordados mamíferos primates y se hallaron en un periodo evolutivo mas o menos avanzado, cada uno de ellos posee una forma, sentido, modus operandi de cómo ellos se desenvuelven con el medio exterior, de cómo se produce una simbiosis o una relación antagónica entre estos dos polos, un polo que se encuentra representado por el hombre, considerándolo como un ser pensante, y otro polo formado por el medio (considerando su estructura físico - climática y los otros "hombres" que están en este medio).
La relación de estos dos medios, ha sido motivo de estudio para muchos filósofos, psicólogos y ociosos del pensamiento, personas que le buscaron una respuesta a diversas incógnitas sobre el comportamiento humano; ¿Por qué el ser humano reacciona así a diversos estímulos? ¿Cuáles son sus causas, motivos, razones o circunstancias de su actuación ante el medio? Muchas de estas preguntas fueron respondidas parcialmente y en muchos casos vagamente por muchos de estos hombres desde Aristóteles en los años antes de Cristo, hasta muchos psicólogos de nuestro siglo como Sheldon y Krestchmer.
Para ello, se le dio un concepto a todo ese mundo psicológico, a todas las características psicosomáticas y su interrelación en el ser humano y su expresión en el exterior, como la personalidad del ser humano. Pero es la personalidad en realidad, el verdadero espejo o ventanal del alma - cuerpo de la persona; aunque podría ocurrir en lo contrario, a lo mejor no sea un espejo o un ventanal, puede ser mas bien una mascara, al estilo de los Diablos Danzantes o de un mimo francés de una "personalidad" que puede ser una copia de otra o una inventada, seria bueno que alguien llamara a la personalidad, "mascaralidad", porque como muchos y pocos conocen, mascara y persona son etimológicamente la misma cosa, pero que en el tiempo se le dio un significado literal distinto, pero vamos a ver si en el fondo son distintos realmente.
Hablar de conducta y temperamento, no es hablar mas, que uno de los diversos componentes que conforman ese gran marco, llamado personalidad; y con características bien diferenciadas. El temperamento, es la forma como el ser humano reacciona ante los estímulos exteriores de una manera innata, es decir, que están condicionados directamente por el genotipo, es decir, que el temperamento es algo más natural y es como ese individuo reacciona de manera innata; mientras que el carácter es parecido a lo anterior, pero con influencia más directa en el medio en que se desenvuelve, el carácter va a variar ya dependiendo en como es el ambiente en que se encuentra el ser humano.
Eso no quiere decir que carácter y temperamento, va a existir uno y otro no, o viceversa, los dos existen en cada individuo, son complementarios que junto con la conformación física, la inteligencia y otros formaran ese gran "macro estructura" psicológica que los psicólogos llaman personalidad.
Y por supuesto, la majestuosidad de la naturaleza, la perfección de la creación, la perfección de su amanecer y su ocaso, la perfección de su invierno y su verano, es tan interesante la naturaleza humana (igual de la física) que en el planeta tierra existen infinidad de personalidades, ¿han oído el dicho, cada cabeza es un mundo?, Yo diría, cada cabeza es un universo, y a lo mejor usted estará de acuerdo conmigo; un universo en donde cada mundo, cada planeta, se trifurcan por su supremacía por su dominio, y su predominancia; y es el conflicto entre esos distintos planetas, el movimiento cíclico y a veces acíclico de nuestro carácter, temperamento, inteligencia; el movimiento de lo objetivo y de lo subjetivo, lo real y lo irreal; es la personalidad o la "mascaralidad" un gran espacio oscuro, en donde no se sabe que le puede deparar al ser que se atreva a viajar dentro de él, tan gigantesco y peligroso, como la Vía Láctea y el "objetivo" universo.